Skip to content

Riqueza

¿Quién podría decir lo que ocurrió hace mucho tiempo, cuando sobre el globo sin vida colgaban estrellas y soles ociosos? ¿A qué Dios obedecían los elementos?

¿En que alas De qué viento iba el liquen y sé mecían las minúsculas semillas de poder que, alojadas en la roca, erosionaban la roca?

El primero de los pioneros sabía cuál era la dura tarea adjudicada, con paciencia, durante el largo año del cielo, edificar una casa en la materia.

Del aire, los siglos siguientes obtuvieron la enmarañada y extensa espesura, de la que saldrían las hojas de los tiempos que cubrirían y ocultarían las losas de granito.

Antes de que el cereal se agitara con dorado orgullo.

¿Que herreros, en que fragua , forjaron (en confusos eones, oscuros y callados que el aturdido cerebro apenas puede computar) el cobre y el hierro, el plomo y el oro?

¿Que antiquísima estrella podría salvar la fama de las razas que perecieron y cubrir el planeta con un suelo de cal?

Polvo es su pirámide y su mole:

¿Quién pudo ver qué helechos y palmas quedaron aplastados, bajo el seno de las montañas desmoronadas, en el seguro herbario del carbón?

Cuando se apilaron los montones de material, todo quedó baldío y sin valor hasta que llegó la sabia voluntad que escoge y, del limo y del caos, el ingenio devanó los hilos de la belleza y la proporción.

Entonces se erigieron los templos, las ciudades, los mercados, el taller de trabajo, el salón de las artes;

Entonces las velas surcaron los mares para alimentar al norte con los árboles tropicales; el viento de tormenta sopló, brotó el torrente y los ríos corrieron por sus cauces; nuevos esclavos colmaron el sueño del poeta.

Entonces se levantaron los muelles y se almacenaron las cosechas y los lingotes se añadieron al erario.

Aunque el hombre desatento lo olvidara, la materia lo recordaría y pagaría su deuda:

De sus motas y masas obtendrá sacudidas eléctricas y vínculos legales, que unirán sus fuerzas de la naturaleza salvaje a la conciencia de un niño.

Los mejores hombres… son moldeados por sus defectos.

—Ralph Waldo Emerson

Author ©️ Ralph Waldo Emerson.

Photography by Pinterest and kennethlaugen.com

1 Comment »

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

%d bloggers like this: